jueves, 9 de septiembre de 2010

SUSPIROS Y DESVENTURA

Oh papel, tu que no oyes ni sientes ,te mojas con lagrimas de mis ojos.
Oh papel que guardas mis cariños y tristezas
sabes todo de mi, desde este sufrir hasta el calor que traspasa mi ser.
Oh desventura, por que hoy me has visitado, te tenia tan lejos de mi y hoy moraste nuevamente por mi vereda.
Por qué se daña al corazón mas puro y noble de este mundo,
¿por qué ?
Todo se oscurece y aquel corazon pierde poco a poco las ultimas gotas de su sangre tan hermosa.
Que ser es aquel que te permite morir en vida,
que te irradia y al dia siguiente no te mira.
¿Qué has hecho corazón? ¿Qué pecado cometiste esta vez ?
amar fue tu error... ¡no!, fue tu dicha...
duele, duele mucho, el viento golpea suavemente
como quien te besa con sigilo,
 mirando con tristeza a aquel caído,
el tiempo detiene su pasar. todo es tan lento
plumas de nieve siente caer aquel moribundo
¿Será su futuro lecho? ¿ Acaso Dios se apiadó de él y
quizo mandarle consuelo ?
no existe mirada mas triste ni grito tan dolido
el primero es desgarrador y el segundo se
pierde en la oscurdad de la noche
el cielo retumba, muestra su dureza
los rayos se reflejan en aquellas pupilas perforadas,
¡levantate!...que desde hoy estaré contigo.

Autor: Reymer Ojeda Flores

miércoles, 8 de septiembre de 2010

PRESENTIMIENTOS


Siento un pequeño susurro en mis oidos,será el susurro del viento o simplemente imaginaciòn mia, los latidos de mi corazón empiezan a latir con mayor intensidad, mi vision se agudiza y me pongo alerta a cualquier cosa que pudiese pasar, le ruego a dios me encomiende en sus manos, mi caballo sigue caminando tranquilamente como si todo estuviese bien, pero este presentimiento de que algo anda mal me esta matando, caminos asi ya los he pasado muchas veces, no existe civilizacion a menos de dos dias caminando, este camino abrupto es dificil de cruzarlo, felizmente esta mi caballito aqui conmigo, de alguna forma me da su compañia, ayudandome a llevar mi carga al siguiente pueblo, ya casi el sol se esta ocultando, y yo sigo sin detenerme, el viento choca contra mi rostro el cual ya esta acostumbrado a las inclemencias de este tiempo, ya llevo caminando casi todo el dia, aun tengo energia para llegar a un lugar mas seguro y dormir un poco, se escucha el aullido de lobo a lo lejos, no tengo miedo, mas miedo me da esta sensación, es como si alguien me estuviese observando desde aquella quebrada, solo me regocija la idea de estrechar entre mis brazos a mis hijos que deben estar esperando con ansias mi encuentro, desde que fallecio mi esposo las cosas se pusieron dificiles y yo soy la unica que se quedo a cargo de mi familia, mis 3 hijos queridos no tienen porque sufrir, para eso me tienen a mi y no dejare que nada les falte en esta vida, seria capaz de dar mi carne para alimentarlos en el caso que fuese necesario, las cosas que compre en el anterior pueblo las pondre vender en mi tienda a mayor precio, todo esta bien.

Doña Chapa, asi la llamaban de cariño los que la conocian, era una mujer fuerte, noble y sincera, de bellas facciones, con una mirada amable y una voz tierna, su gentileza para con  los demas llamaba mucho la atencion, era una santa, desde que fallecio su esposo de una neumonia, por haberse quedado dormido en las alturas ebrio, sufrio mucho, tuvo la desdicha de verlo morir en sus brazos, que dolor mas profundo guardaba ella, nunca lo culpo y decidio mantener ella sola a sus 3 hijos sin la ayuda de nadie, es asi que se dedicaba a transportar cosas que ella compraba en los pueblos lejanos de mas altura y los traia hasta su "Oiylumpo" querido, un hermoso pueblito que quedaba en algun lugar de nuestro peru, para eso hacia largas caminatas, dias y dias de caminata, pero ahi estaaba ella sin soslayar ni un solo momento, el tiempo ya habia pasado y se habia vuelto mas dura, poco quedaba de aquella mujer de antaño, los pesares de la vida empezaron a marchitar tan hermosa flor.

-Noooo!!!, Petunchaaaa!!! hay caballito mio, quien te esta haciendo esto?

El caballo quedo tendido con su cabeza entreabierta salpicada en sangre, su muerte fue instantanea, fue como si algo viniese con una especie de disco e hiciera un fino corte para luego desaparecer.

-No te preocupes, a ti no te haremos nada, necesitamos de una mujer con nosotros, asi que no hagas nada tonto y coopera con todo lo que te ordenemos. Juan recoge las cosas que nos puedan servir, oculta al caballo yo llevare a esta mujer a nuestro escondite.

Fue asi que de la nada, la suerte de la vida de esta pobre mujer queda cambiada trágicamente, le esperaban vivir  los años mas tragicos de su vida a lado de estos hombres a los que nunca antes habia visto y que se dedicaban a una actividad horrible.